Desde una llama humana y pasional, emerge el reflejo de nuestra propia sombra
-aquella que sin luz, no existiría-.

.:::. Hay quienes dicen que la verdadera luz es transparencia, por lo que no puede ser reflejada; ya que es todo y nada, a la vez .:::.

Este fuego humano, mundano y finito. Fuego denso, corpóreo. Peligroso y sustancioso: ES reflejo y REFLEJA. . .
Y es la huella de la transformación del ardor, causado por su espejada condición, la que va trazando el rumbo:
forjando el aprendizaje.

miércoles, 12 de mayo de 2010

transcUrrir.-


Un duende
caminando
sobre
un tronco,
baila
la vida.

Una hoja
cayendo;
bella
y plácida,
baila la muerte.

El duende
de la vida
suele, además,
caminar
/algunas
tardes/
las hojas
de la muerte
-sumergido
en la misma danza-

Como una pincelada
sin cortes.
Como la continuación
de la eterna
belleza.

lunes, 3 de mayo de 2010

a lOs que esCuCHan.-


Edificios
cada vez
más altos;
bajo un cielo
cada vez
más lejano.

Intentos
de Babel
que se derrumban
en silencio,
entre el ruido
ensordecedor
de la urbe.

Tanta tanta
soledad
en medio
de las calles
superpobladas.

Tanto aislamiento.
Tanta necedad.
Tanta ceguera:
Hastiada,
aturdida,
inválida.

Un grito
de silencio
inacabable,
surca
el centro
del bullicio,
y encarna
el germen
del llamado.

Un grito
de silencio
convoca
eternamente
a los que
escuchan.

Un grito
eterno,
abierto
a los sentidos
que no han muerto
por la inercia,
y están
a tiempo,
aún,
de no morir
de sueño.

viernes, 30 de abril de 2010

el eJe eS esTAr deSNUdos.-




La vida es
pura entrega.
Es toda
caída.
Estamos siempre
parados ante la
intemperie
/Desnudez absoluta-
Vértigo a flor
de piel/.

Y cada día
/cada instante/
vestimos
esa desnudez
con un ropaje
distinto:
La camuflamos.

Pero es solo ropaje.
Las telas se
rasgan;
se desintegran.
Son pendulares,
inconstantes.
Crean superficies
desde su mutación,
desde su color,
su textura.

Lo único permanente
es la desnudez.
Lo único real
y objetivo.

Eterna apertura
la de estar
desnudos.

Vivir
es calar
el vacío.

miércoles, 28 de abril de 2010

aLICIa en el MUNDo.-


No es cosa de niños, no dejar de ser un niño . . .


Lentamente, junto al contorno de mis ojos, comienzan a aparecer las huellas de la reflexión. La estela del paso del tiempo . . . Sin embargo, si sigo recorriendo mis párpados y penetro en mis pupilas; el brillo de la mirada niña, se hace cada vez más reluciente. Ese brillo que se alimenta de la magia, y de la maravilla. Una magia y un misterio que no puedo dejar de ver. Creo en ellos como en mis manos. Se que todo es un gran juego.
. . . No obstante, si dejo caer la mirada por el borde de mis arrugas, vuelvo a contemplarme: Y veo a una mujer. A veces demasiado aturdida por el ruido mundano. A veces, olvidadiza, envuelta en deberes y relojes . . . en cuentas que no cierran. En realidades que demandan la muerte de la inocencia: El entierro de los duendes. Realidades que clasifican de insensato, o simplemente de idiota, a aquel que cree en lo que pareciera imposible.
Imposible, para mí, sería no creer. Pero no puedo negar que es duro el choque del contraste.
No puedo negar que a veces no sé cómo hermanar los mundos. . . Que suele ser demasiado el dolor, al contemplar la absurda unión de estos opuestos. Al sentir que no siempre puedo dejar que las hadas vuelen a mi alrededor ante los ojos de las personas. Sentir que a veces tengo que esconder mi reloj que no marca ningún tiempo, porque a mi entorno lo pueblan seres de tic tacs constantes . . .
¡Cuánta claridad hace falta!. ¡Cuánta cordura es necesaria, para que la locura tenga lugar!.
Para no caer en el absoluto y tener siempre presente, que todas las puertas están abiertas . . . Para saber que si nos lo permitimos, podremos; al salir del trabajo, seguir al conejo vestido en su trajecito, y dejar que nos guíe a ese otro mundo. Tan este mundo. Tan completamente real, y simultáneamente paralelo.-

viernes, 23 de abril de 2010

10 ratitOs.-



EL RATITO DEL RATÓN.

Con mi amiga Nati, los invitamos
al club del ratito. . .
Una manera de medir el no tiempo.



Un ratito
para descansar . . . :

Un ratito para tomar té.
Un ratito para ver una peli.
Un ratito para cantar.
Un ratito para comer chocolate.
Un ratito para jugar.
Un ratito para dar un beso.
Un ratito para desperesarse
/para bostezar/

Un ratito para DESPERTARSE.

Un ratito para dar un abrazo.
Un ratito para mirar el cielo.

Un ratito para ver
que la vida
se compone de mágicos
ratitos,
y que valen tanto
como el propio
encuentro con lo eterno.

Porque lo eterno
también puede percibirse
en un ratito . . .

3 micrOESpaciOs.-


PORTAL nro 3
-La calle recta.

Una cuadra
tiene
la calle
recta.

Previa subida,
se llega.
Y al llegar,
es equilibrio.
Es placer,
y consecuente
libertad.

No dura mucho
la calle recta,
solo una cuadra.

Un pequeño declive
la procede.
Y luego,
otra vez,
a pedalear. . .

3 micrOESpaciOs.-


PORTAL nro 2
-El Centro

A la hora
indicada
/post
amanecer/
en el
centro
de la plaza,

se suspende
el tiempo.

Se percibe
la bóveda
cristalina,
que deja
el ruido
mundano
lejos
/casi
como un murmullo
de aglomerados
ecos,
ciegos
y ensimismados/.

3 micrOEspaciOs.-


PORTAL nro 1.
- El Bosque.


En un rincón
de la plaza
(inadvertido
para muchos)

Tres árboles
encierran
un Bosque

custodiado
por duendes
alados.

miércoles, 21 de abril de 2010

cOnstante incONstancia.-



El sol
despierta,
ablandando
-con su luz-
las torres.

Se abre una
esfera
de silencio
-como una trampa
o un salvavidas-

y

una brisa,
recorre
sigilosa,
los bordes
de la escarcha.

Lo cotidiano
puede,
a veces,
volverse
muy extraño.

Como si ocultara
una risa
lejana,
fundida
en un trasfondo
de inquietud
irresoluta.

Como si la vida
fuera una pregunta
constante,
que canta perenne
su propia respuesta
inexistente.

lunes, 19 de abril de 2010

nieBLa.-


Oculta
la niebla,
el gran
tótem.

La espesa
unión
de micro
partículas
intangibles,
puede más
que el intento
por materializar
lo supremo.

Sólo debemos
CREER


más allá
de nuestra
piel.

jueves, 15 de abril de 2010

aGua y piel .-


Esta lluvia
es como
un desgarro,
o
Una dulce
y lenta
tortura.

Cae serena
aunque
punzante.
Copiosa e
imponente.

Cae tan
rotundamente
que no deja
huella;
porque es
toda huella.

Horada
Y vacía.
Desnuda
sin tregua.

Nos deja parados
en el medio
de nosotros
mismos,
cargando el peso
de nuestra propia
piel;
la misma que
va arrancándonos
lentamente.

Estamos solos
frente
a la
lluvia.

Estamos solos.

Siempre estamos
solos.

Estamos solos,
hasta que
nuestra desnudez;
deje de
caer encima nuestro:
y el peso
desaparezca.

Solos,
hasta
lograr entender
esta lluvia
como una parte nuestra
(ausente de bordes)
y saber que
quien horada,
es también
lo horadado.


Saber que
agua y piel
son
parte
de la misma
mezcla.