Desde una llama humana y pasional, emerge el reflejo de nuestra propia sombra -aquella que sin luz, no existiría-.
.:::. Hay quienes dicen que la verdadera luz es transparencia, por lo que no puede ser reflejada; ya que es todo y nada, a la vez .:::.
Este fuego humano, mundano y finito. Fuego denso, corpóreo. Peligroso y sustancioso: ES reflejo y REFLEJA. . . Y es la huella de la transformación del ardor, causado por su espejada condición, la que va trazando el rumbo: forjando el aprendizaje.
Hacia donde mires se abrirá el camino. La comida, también es el entorno; también son los comensales. /Si piensas la carne, la carne será. Si piensas la luz, la luz será./ Acecha tu mente. Custodia tu hábito. Ten fe, abre los ojos.
Para vos, que sin saberlo,
perfumaste los umbrales con romero.
Me enseñaste la fortaleza de lo simple,
la virtud del agradecido,
la satisfacción del que poco pretende,
la riqueza de la contemplación,
y la eterna maravilla de la fe.
Querida Gina: Estarás por siempre.
Hermana,
Amiga,