Desde una llama humana y pasional, emerge el reflejo de nuestra propia sombra
-aquella que sin luz, no existiría-.

.:::. Hay quienes dicen que la verdadera luz es transparencia, por lo que no puede ser reflejada; ya que es todo y nada, a la vez .:::.

Este fuego humano, mundano y finito. Fuego denso, corpóreo. Peligroso y sustancioso: ES reflejo y REFLEJA. . .
Y es la huella de la transformación del ardor, causado por su espejada condición, la que va trazando el rumbo:
forjando el aprendizaje.

jueves, 19 de septiembre de 2013

El alimento

Hacia donde mires
se abrirá el camino.

La comida, también 
es el entorno;
también
son los comensales.

/Si piensas la carne,
la carne será.

Si piensas la luz,
la luz será./

Acecha tu mente.

Custodia tu hábito.

Ten fe,
abre los ojos.