Desde una llama humana y pasional, emerge el reflejo de nuestra propia sombra
-aquella que sin luz, no existiría-.

.:::. Hay quienes dicen que la verdadera luz es transparencia, por lo que no puede ser reflejada; ya que es todo y nada, a la vez .:::.

Este fuego humano, mundano y finito. Fuego denso, corpóreo. Peligroso y sustancioso: ES reflejo y REFLEJA. . .
Y es la huella de la transformación del ardor, causado por su espejada condición, la que va trazando el rumbo:
forjando el aprendizaje.

lunes, 4 de enero de 2010

_ la ViDA seGún JUng.-

La vida se me ha aparecido siempre como una planta que vive de su rizoma.
Su vida propia no es perceptible, se esconde en el rizoma.
Lo que es visible sobre la tierra dura sólo un verano.
Luego se marchita. Es un fenómeno efímero.
Si se medita el infinito devenir y perecer de la vida y de las culturas se recibe la impresión de la nada absoluta; pero yo no he perdido nunca el sentimiento de algo que vive y permanece bajo el eterno cambio.
Lo que se ve es la flor, y ésta perece.
El rizoma permanece.


C. G. Jung. Recuerdos sueños, pensamientos.